31 de mayo de 2008

Calma chicha.

28 de mayo de 2008

Los otros y yo.

Si alguno de los que alguna vez expresaron fe ciega en mis capacidades y habilidades llegara a conocer mis propias dudas y miedos, me creería poseída por alguna suerte de espíritu extraño.

26 de mayo de 2008

Mafalda.

La niña que quiero ser.

24 de mayo de 2008

Después de la tormenta II.

Por segunda vez, en a penas dos semanas, levanto la vista de los papeles y disfruto del espectáculo cromático:
que, visto en detalle es todavía más espectacular:
Y, tras la sesión fotográfica, vuelvo a fijar la vista en los mismos papeles, pero el ánimo es otro.

23 de mayo de 2008

Conexiones mentales.

Yo, sentada en la última fila de mesas de dibujo, intentando acabar alguna lámina. Levanto la vista y lo veo en pie, a mi lado. Él se sienta en las primeras filas. Continúo con mis trazos. Él comienza a decirme algo, no recuerdo exactamente el qué, sólo que parece nervioso, da rodeos. Habla durante unos minutos, yo respondo con monosílabos, asiento, a penas le miro, afanada con el compás y el "rotring". Creo que incluso hago algún comentario un tanto cortante. Él acaba por volver a su sitio.

Hoy lo recordé, al ver las grandes mesas de tablero inclinado a través de la puerta abierta del aula de dibujo. Todavía me pregunto qué pretendía decirme realmente.

21 de mayo de 2008

Para mí sola.

Subo al autobús, valido el título de viaje y avanzo por el pasillo; voy superando las filas de asientos, todas medio ocupadas, casi al final encuentro una vacía y yo, también la semiocupo. Y recuerdo mis críticas hacia los bancos individuales en las calles de Barcelona.








Silla el mercado de antigüedades de la plaza San Bruno.

19 de mayo de 2008

¡Hasta el infinito y...!

Hace ya días que respondo ciertas preguntas en tono quejicoso, justificativo y un tanto derrotista.

Ya va siendo hora dejarse de monsergas y "atarse los machos".

17 de mayo de 2008

Después de la tormenta.

En tiempos oscuros y tempestuosos, la esperanza no reside en volver a ver el sol sino en que su luz consiga crear un arco iris ante nuestros ojos.

A veces, sucede, y tan sólo es necesario mirar a través de la ventana.

11 de mayo de 2008

¡Al agua patos!

Todas las mañanas, a eso de las ocho, los veo desde el autobús. Junto a las pilastras del Puente de Hierro, en el agua, nadando o lavándose el plumaje, o sobre alguno de los islotes que deja el río. Al principio los veía por casualidad, ahora los busco, suelen provocar la primera de mis sonrisas diarias.
Pato en el Canal Imperial de Aragón a su paso por el barrio de Torrero. Cuentan las leyendas urbanas, que los que habitan en el Ebro descienden de los del Canal, algunos pasaron al río Huerva y con éste, desembocaron en el Ebro.

10 de mayo de 2008

Tocamientos de barriga.

Una de mis mejores amigas está embarazada, de casi ocho meses. Me la encontraba hace un mes, le preguntaba qué tal estaba y le tocaba la barriga. Me la encontré ayer, le pregunté cómo estaba y le toqué la barriga. Estuvimos hablando casi media hora delante del portal del edificio de nuestros padres, una vecina entró y otra salió durante ese tiempo. Ambas le preguntaron que qué tal se encontraba y, también, le tocaron la barriga. Dudo que a mi amiga, o a ninguna otra embarazada, le haga la menor gracia que todo el mundo le ande tocando la barriga.

7 de mayo de 2008

Planes.

Ando confecionando una lista con todo aquello que quiero o debo hacer, que luego, cuando puedo, no me acuerdo, y vago por casa aburridísima.

Ya completé la primera página de la libreta. Todavía quedan muchos días para seguir rellenando líneas. Y a pesar de todo cuando me pregunto que voy a hacer en vacaciones, respondo con rapidez: "Nada".


El Héroe , María y yo en la playa, el verano pasado.

6 de mayo de 2008

Distanciarse.

Si para completar los 160 carácteres de un sms debo evitar abreviaturas, símbolos e iconos, es que esa persona se aleja de mí a la velocidad de la luz. Es duro aceptar que ya no hay nada que decirle, que contarle.

5 de mayo de 2008

Teléfono roto.

El viernes la lectura rápida de un par de entradas en otra bitácora, hacía que me preocupara por cierta persona. Falsa alarma. Había interpretado algo que no sucedía.

En el blog, como a través de cualquier otro mecanismo de comunicación, nuestras palabras pueden ser malinterpretadas o malentendidas. Es cosa de dos, emisor y receptor.

4 de mayo de 2008

Hasta donde se pierde la vista.

Tanto y tan a menudo defiendo mi espacio, mi independencia, mi autosuficiencia... que a veces me abruma la inmensidad del territorio conquistado.

Vista de la "Hoya de Huesca"
desde el castillo de Loarre.